El Ignaciano / Junio 2026

Sobre Mater et magistra
Encíclica del papa Juan XXIII sobre el cristianismo y el progreso social

15 de mayo, 1961

Antonio Sowers

 I - Introducción

A - 1. Cuando San Juan XXIII escribió la Encíclica Mater et magistra el mundo pasaba por momentos difíciles con respecto a estructuras sociales, económicas, políticas y religiosas, momentos en que parecía que no se tenía presente a Dios. Existían amenazas de Guerra (crisis de misiles en Cuba, la Guerra fría, Carrera armamentista). El Papa nos señala que es importante, y nos orienta en cómo actuar ante estos cambios como un cristiano católico.

 B -   2. El cristianismo es el punto de encuentro entre la tierra y el cielo

Genesis 2,15: «El Señor tomo al hombre y lo coloco en el jardín del Eden, para que lo guardara y lo cultivara»:
Tres elementos de la Creación:

  • Dios el Creador
  • La Tierra, preparada para que se viviera, y
  • El hombre para que la guardara y la cultivara. Desde el principio estuvieron unidos y en armonía.

C - Temporal y Eterno

Los dos panes: material y la Comunión

3. Por tanto, aunque el primer cuidado de la Iglesia debe ser las almas, cómo puede santificarlas y hacerlas partícipes de los dones del cielo, se preocupa también de las exigencias de la vida diaria del hombre, de su sustento y educación, y de su bienestar y prosperidad temporal general.

4. Cuando Jesús dijo: «Yo soy el camino, la verdad y la vida», (2) «Yo soy la luz del mundo», (3) sin duda la salvación eterna del hombre era su prioridad, pero demostró su preocupación por el bienestar material de su pueblo cuando, al ver a la multitud hambrienta de sus seguidores, exclamó: «Tengo compasión de la multitud». (4)

5. Era pan para el cuerpo, pero también tenía por objeto prefigurar ese otro pan, ese alimento celestial del alma, que Él les daría «la noche antes de padecer».

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D - Enseñanzas de la encíclica Rerum novarum, 15 de mayo de 1891 (8)

10. Las enseñanzas que aquel sapientísimo pontífice León XIII dio a la humanidad brillaron con una luz tanto más clara cuanto más espesas eran las tinieblas de aquella época de profundas transformaciones en lo económico y en lo político y de terribles convulsiones en lo social.

EEnseñanzas de la encíclica Quadragesimo anno, 15 de mayo 1961

27. Pío XI, nuestro predecesor de feliz memoria, al cumplirse los cuarenta años de la publicación de aquel insigne código, conmemoró esta solemnidad con la encíclica Quadragesimo anno (35).

FNuevos aspectos de la acción social      

122 - 149.  Relación entre los distintos sectores de la economía

La agricultura, sector deprimido. Desarrollo adecuado de los servicios públicos. Desarrollo gradual y equilibrado de todo el sistema económico. Necesidad de una política económica agraria que regule la imposición fiscal, inversión de capital, seguros sociales y seguridad social, tutela de los precios, nivel de rentas y reforma de la empresa agrícola.

Los agricultores, protagonistas de su elevación económico – social. Cultiven el espíritu de solidaridad y colaboración. Subordinen sus exigencias a las del bien común. Tengan conciencia de la nobleza de su trabajo.

150156.  Relación entre zonas de desigual desarrollo dentro del mismo país.

Líneas fundamentales para una política equilibradora. Iniciativa privada e intervención del Estado. Eliminar, o disminuir al menos, la desproporción entre tierras y población.

157 184. Relaciones entre países de desigual desarrollo económico

Es el problema mayor hoy día. El deber de solidaridad obliga a las naciones ricas. Muy especialmente a los católicos. Son obligatorias las ayudas de emergencia. Pero es también necesaria la cooperación permanente, científica, técnica y financiera. Alabanza a quienes trabajan ya en este campo. Evítense en el desarrollo de los nuevos pueblos los errores del pasado. Respétense las características de cada pueblo. Hay que salvaguardar el sentido moral de los pueblos subdesarrollados. Aportación de la Iglesia a esta labor.

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Respetando la verdadera jerarquía de valores

176. Nos duele, por tanto, observar la completa indiferencia hacia la verdadera jerarquía de valores que muestran tantas personas en los países económicamente desarrollados. Se ignoran, olvidan o niegan los valores espirituales, mientras que el progreso de la ciencia, la tecnología y la economía se busca por sí mismo, como si el bienestar material fuera la esencia de la vida.

Múltiples dimensiones de la persona humana:
La cultura moderna ha sectorializado las relaciones humanas: economía, política, deportes, artes, religión… Conflictos humanos por desintegración de la unidad humana de la vida.

Separando el culto de la vida humana y por tanto separando la fe de la vida humana.
Gráfico 1. La dimensión religiosa esta presentada como un sector aparte de lo que la persona es. Difiere del concepto de religión que tiene la biblia.

(Del libro Cuando recen el Padre Nuestro, por Ricardo Antoncich, SJ.)           

185 199. Incremento demográfico y desarrollo económico.

Desnivel entre la población y medios de subsistencia. En el plano mundial, la relación no parece grave. La solución ha de buscarse dentro del orden moral establecido por Dios. En el plano regional, el problema se presenta a veces con gravedad. No puede resolverse con medidas contrarias a la dignidad humana. Única solución, el desarrollo económico – social justo. Las leyes de la vida deben respetarse siempre. La vida del hombre es algo sagrado. Importancia de la educación moral y religiosa. Dios ofrece a la humanidad medios suficientes para afrontar las cargas inherentes a la procreación de los hijos.

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200 - 211. Colaboración en el plano mundial
Interdependencia cada vez mayor de los pueblos. Dimensión mundial de los problemas más importantes. Es necesario el buen entendimiento entre los Estados. La desconfianza impide este buen entendimiento. Domina el temor recíproco. De ahí la carreta de armamentos. La causa reside en que falta el reconocimiento común de un orden moral objetivo. Sólo se confía en el uso de la violencia. Dios es el único fundamento estable del orden moral. Sin Dios y sin moral, la humanidad puede llegar a aniquilarse a sí misma. Hay, sin embargo, síntomas esperanzadores de que esto no suceda.

209. Se ha afirmado que, en una era de triunfos científicos y técnicos como la nuestra, el hombre puede permitirse confiar en sus propios poderes y construir una civilización excelente sin Dios.

Los seres humanos tenemos tres pobrezas en nuestras vidas:

  • Pobreza material: Carencia de bienes materiales
  • Pobreza Moral: Carencia de bienes morales (actos humanos para el bien)
  • Pobreza Espiritual: Carencia de Dios como centro de nuestra vida: orgullo y autosuficiencia.

Gráfico 2. El tema de la pobreza es conflictivo. En el grafico vemos tres círculos: 1) Pobreza material; 2) Pobreza moral y 3) Pobreza espiritual. Las dos primeras son compartidas, pues carecer es un mal. La tercera es un bien que nos hace bienaventurados.
(Del libro Cuando recen el Padre Nuestro, por Ricardo Antoncich, SJ.)

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G - La reconstrucción de un orden social

212 - 217. Ideologías defectuosas y erróneas

No tienen en cuenta al hombre completo. Olvidan el sentido religioso natural del hombre. No habrá paz en el mundo mientras no se reconozca a Dios. Establecer el orden temporal separándolo de Dios es la insensatez más característica de nuestra época. «Si el Señor no construye la casa, en vano trabajan los que la construyen». (47)

218 - 235. Perenne eficacia de la doctrina social de la Iglesia

Principio capital de esta doctrina: el hombre. Hay que conocer y aplicar esta doctrina, que es inseparable de la concepción cristiana sobre la vida humana. Divúlguese casa vez más. Los católicos han de ser educados para practicar esta doctrina social. Labores de las asociaciones de apostolado seglar en este campo. La mortificación y la renuncia siguen siendo muy necesarias.

223. Por lo tanto, es Nuestro deseo urgente que esta doctrina se estudie cada vez más. En primer lugar, debería enseñarse como parte del currículo diario en las escuelas católicas de todo tipo, especialmente en los seminarios, aunque sabemos que en algunas de estas últimas instituciones esto se viene haciendo desde hace mucho tiempo y de forma sobresaliente. También nos gustaría que se incluyera en los programas de instrucción religiosa de las parroquias y de la Asociación del Apostolado Laico. Debe difundirse por todos los medios modernos a nuestro alcance: diarios, revistas, publicaciones populares y científicas, radio y televisión.

236 - 257. Necesidad de la acción social católica

Normas en caso de divergencia entre los católicos. Normas para la colaboración con los no católicos. Obediencia siempre a la jerarquía. Responsabilidad de los seglares en el campo de acción social. Competencia que deben adquirir. Un grave peligro: el olvido del hombre. Respétese la genuina objetividad de los valores. La santificación de las fiestas. Perfección cristiana y la acción temporal son compatibles. Es necesaria mayor eficacia en la acción temporal.

Sugerencias prácticas

236. Existen tres etapas que normalmente deben seguirse para llevar los principios sociales a la práctica. Primero, se analiza la situación concreta; segundo, se forma un juicio sobre ella a la luz de estos mismos principios; tercero, se decide qué se puede y se debe hacer, dadas las circunstancias, para implementar estos principios. Estas tres etapas suelen expresarse en tres términos: observar, juzgar y actuar.

237. Es importante que nuestros jóvenes y nosotros, el pueblo de Dios, comprendan este método y lo practiquen.

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La verdadera jerarquía de valores

245. En nuestra solicitud paternal como Pastor universal de las almas, rogamos encarecidamente a nuestros hijos, aunque estén inmersos en los asuntos de este mundo, que no dejen que sus conciencias se duerman; que no pierdan de vista la verdadera jerarquía de valores.

Haciendo sagrado el domingo

248. Junto con lo que hemos dicho hasta ahora está la cuestión del descanso dominical.

249. Para salvaguardar la dignidad del hombre como criatura de Dios, dotada de un alma a imagen y semejanza de Dios, la Iglesia siempre ha exigido la diligente observancia del tercer mandamiento: «Acuérdate de santificar el día de reposo».

250. Además, el hombre tiene derecho a descansar un rato del trabajo, y de hecho, la necesidad de hacerlo para renovar sus fuerzas físicas y refrescar su espíritu con una recreación adecuada. También debe pensar en su familia, cuya unidad depende tanto del contacto frecuente y serena convivencia.

La obra del cristiano en el mundo

255. Cristo Nuestro Señor no pidió a su Padre que apartara a sus discípulos del mundo: «No ruego que los saques del mundo, sino que los guardes del mal». (53) Que nadie, por tanto, imagine que una vida de actividad en el mundo es incompatible con la perfección espiritual. Ambas pueden armonizarse perfectamente.

La perfección a través del trabajo diario

256. Que el hombre se desarrolle y perfeccione mediante su trabajo diario —que en la mayoría de los casos es de carácter temporal— se ajusta perfectamente al plan de la divina Providencia. La Iglesia hoy se enfrenta a una inmensa tarea: humanizar y cristianizar nuestra civilización moderna

Mayor eficiencia en asuntos temporales

257. Buscar la perfección espiritual y la salvación eterna en la dirección de los asuntos e instituciones humanas no es privar a éstas de la capacidad de alcanzar sus fines inmediatos y específicos, sino aumentar esa capacidad.

«Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas».  El hombre que es «luz en el Señor» y que camina como «hijo de la luz»

Animado también por la caridad de Cristo, le resulta imposible no amar a sus semejantes. Hace suyas sus necesidades, sus sufrimientos y sus alegrías. Hay una seguridad en su tacto en toda su actividad, en todos los ámbitos. Es enérgica, generosa y considerada. Porque «la caridad es paciente, es bondadosa; la caridad no tiene envidia, no obra perversamente, no se envanece, no es ambiciosa, no busca lo suyo, no se irrita, no piensa mal; no se alegra de la iniquidad, sino que se alegra de la verdad; todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta».

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HConclusión

258 - 264. Miembros vivos del Cuerpo místico de Cristo. Conciencia clara de esta dignidad y de sus deberes anejos. Nuestra época abre horizontes inmensos al apostolado de la Iglesia. Exhortaciones y bendiciones.

259. Rogamos fervientemente a todos nuestros hijos del mundo, clérigos y laicos, que sean profundamente conscientes de la dignidad y la nobleza que les corresponde por estar injertados en Cristo como los sarmientos en la vid: «Yo soy la vid; vosotros los sarmientos». (61) Así, están llamados a participar de su propia vida divina…

Madre y maestra

262. Pues aquí nos ocupamos de la doctrina de la Iglesia Católica y Apostólica. Ella es la madre y maestra de todas las naciones. Su luz ilumina, y enciende. Ninguna época deja de escuchar su voz de advertencia, vibrante de sabiduría celestial.

Que Cristo reine

263. Que el divino Redentor del hombre, «quien por Dios nos ha hecho sabiduría, justicia, santificación y redención», reine y triunfe gloriosamente por todas las épocas, en todo y, sobre todo. Y que, con el recto orden de la sociedad humana, todas las naciones disfruten finalmente de verdadera prosperidad, felicidad y paz.

Dado en Roma, junto a San Pedro, el día 15 de mayo del año 1961, tercero de nuestro pontificado.

Juan XXIII

Referencias
2) Juan 14:6.
3) Juan 8:12.
4) Marcos 8:2.
5) Acta Leonis XIII, XI, 1891. 97-144.
8) Cf. AAS 23 (1931) 185.
35) Carta en cíclica Cuadragésimo año: AA23 (1931) 214.
47) Salmo 113:4.
53) Juan 17:15.
60) 1 Corintios 12:12.
61) 1 Corintios 1:30.

Antonio L. Sowers, MA en Teología PASTORAL, Barry University, Movimiento Laudato si’, Director de «Conversión ecológica» del IJPA, que le otorgó un «Certificado de Agradecimiento» por su gran aportación en el cuidado del planeta.