El Ignaciano / Septiembre 2025

IN MEMORIAM
Gelasia Márquez
1938 – 2025

Es con profunda tristeza que les informamos sobre el fallecimiento de nuestra querida colaboradora y amiga Gelasia (Nena) Márquez, el pasado 11 de julio en St. Petersburg, Florida.  Esta publicación fue honrada y beneficiada con varios artículos de su autoría, sobre la ecología y el cambio climático, los cuales nos enseñaron y nos ayudaron a entender mejor ese proceso.  La estación católica Radio Paz, en Miami, también contaba con su colaboración todos los martes, donde hablaba de tópicos de interés para la audiencia de dicha estación.

La trayectoria de vida de Nena fue extraordinaria, tanto en su trabajo de psicóloga como en su camino espiritual dentro de la Iglesia Católica, en Cuba y en EE. UU. Fue una de las personas más inteligentes, dedicadas, incansables y capacitadas que hemos conocido. A continuación, mencionamos algunas fechas y eventos relevantes en su vida:

  • 1957 - Bachillerato en Ciencias en el Colegio Apostolado de La Habana
  • 1958 - Comienza estudios en la Universidad de Villanueva en La Habana
  • 1961 - 1969 – Laica consagrada
  • 1979 - Licenciatura en Psicología Clínica – Universidad de La Habana
  • 1980 - Sale de Cuba hacia España
  • 1980 - Sale de Madrid para Estados Unidos
  • 1982 - 1990 – Escribió en el periódico Nuevo Amanecer
  • 1983 – Saint John University, NY - Maestría en Psicología Clínica
  • 1987 - Fordham University, NY - Maestría en Ciencias
  • 1993 - Psicóloga de la Junta de Educación en Elizabeth, NJ
  • 1995 - Psicóloga de la Junta de Educación en Union City, NJ
  • 2000 - Fordham University, NY - Doctorado en Psicología
  • 2011 – Escribe su autobiografía: “Finding Myself

Nena vivió para servir, estudiar y amar al prójimo. Testigos de sus logros, sabiduría y amor fueron su querido esposo Pepe, su hijo Pepito, su nuera Ana Rosa y sus nietos Ollin e Iñaqui. El Instituto Jesuita Pedro Arrupe y El Ignaciano extienden su más sentido pésame a su querida familia.

Una nota personal: conocí a Gelasia en La Habana en 1966. Mi encuentro con ella fue breve y a través de los años no podía acordarme de su aspecto físico; sin embargo, me acordaba y me acuerdo perfectamente de la luminosidad y la paz que irradiaba, que sentí claramente. Supe que me encontraba ante una persona muy especial.  Que descanses en los brazos del Señor, hermana.

Teri Pulles Sowers