Naturaleza de la crisis internacional

El mundo internacional ha adquirido un ritmo insospechado con respecto al pasado, cuando se observan nuevos acontecimientos influenciando las relaciones de la cooperación internacional y bilateral entre países. Por ello es necesario definir estas fuerzas para poder precisar a nivel de cada país qué otros aspectos serían necesarios de implementar para procurar una satisfacción adecuada de los propósitos buscados dentro de sus límites territoriales. En este sentido pueden vislumbrarse las siguientes fuerzas que pudieran dibujar un futuro distinto para el planeta en su conjunto: 

Del mundo de la guerra fría a uno militar multipolar. Se pueden detectar tensiones bilaterales que pudieran desviar los horizontes programados. Aquí pudieran mencionarse las preocupaciones acerca de la evolución de determinados países hacia el manejo de armas nucleares tales como Irán y Corea del Norte que han encontrado un llamado a limitar de una manera u otra estas actividades por parte de actores relevantes como los Estados Unidos, China y Rusia. Por otro lado, se declaró “obsoleta” la alianza de la Organización del Tratado del Atlántico, Norte, OTAN, atribuyendo faltas de responsabilidad por parte de sus financistas europeos. En mayo de 2017, de acuerdo a informaciones de la Agence France Presse citada más adelante seguidamente, se evitó otorgar un apoyo explícito al artículo 5, que llamaba a un apoyo de los firmantes en defensa de uno de los socios.

También es de notar tensiones y conflictos con movimientos significativos militares de los países que en el pasado formaban parte de la URSS, alrededor de Ucrania y la Rusia actual, haciendo sospechar principalmente a la Unión Europea y Estados Unidos de intentos de recrear la influencia geopolítica que se disfrutaba por parte de Rusia durante el periodo de la “Guerra Fría”. Muchos de los países que han ingresado o se han acercado a la Unión Europea, en la actualidad formaron parte de las alianzas anteriores de Rusia, por lo cual esta ha clamado amenazas a su propia seguridad por tal razón. Estas tensiones apuntan a la posibilidad de una Tercera Guerra Mundial, de la cual en el orbe nadie pudiera escaparse.

Tendencias hacia el nacionalismo y rechazo de la globalización. Una serie de tendencias inesperadas surgen de la victoria electoral de la actual administración en Estados Unidos en el año 2016. Sus medidas principales están afectando la cooperación y el comercio internacional y son objeto de los medios de comunicación (Agence France Presse, Prensa Libre, 30 de octubre de 2017, p. 20). En junio 1 de 2017, por ejemplo, se retira EE. UU. de la Conferencia de las Partes, COP21, sobre cambio climático celebrada en París en el 2015, donde se había alcanzado un consenso mundial de más de 195 países con la excepción de solo 2 de ellos: Nicaragua y Siria. No obstante, Nicaragua, posteriormente se adhirió al mismo. En el mismo sentido ha actuado Siria pese a la guerra civil que padece. Esta decisión de EE. UU. determinó la revocación de una donación de US$4 mil millones de dólares que había prometido el Presidente Obama tan solo unos meses antes. Por otro lado, es el único país que no se ha adherido al consenso alcanzado en la COP21. 

En esta misma línea, a principios de octubre de 2017, se procede a la retirada de la Organización de las Naciones Unidas para la Ciencia, Educación y Cultura (UNESCO) por sus “posiciones anti-israelitas”. No obstante, en el primer acuerdo, su ausencia no puede hacerse efectiva hasta noviembre de 2020 y se ha declarado que se buscará en el futuro uno  que no sea desventajoso. Por otro lado, siempre habrá una representación observadora de EE.UU. en UNESCO, aunque no formará parte de las decisiones formalmente. En general, se nota un enfoque crítico al exceso de burocracia y a gestiones que carecen de resultados por parte de la ONU en su conjunto. Ha habido incluso observaciones de la representación respecto a la evaluación que pudiera revisar el “nivel de compromiso” de los EE.UU. con cada una de las agencias de la ONU (Agence France Presse, Prensa Libre, 30 de octubre de 2017, p. 20). Este rechazo y críticas pueden debilitar los acuerdos internacionales.

En materia comercial, la primera medida casi una semana después de iniciarse la nueva administración, fue el retiro de la Alianza Transpacífico. Esta alianza había sido firmada en el 2015 por 11 países de la región Asia-Pacífico que representaban el 40 por ciento de la economía mundial. Europa tampoco se ha librado del enfoque crítico que siempre va en desmedro de las ventajas comparativas que ofrece la relación comercial. Hay quejas de EE, UU. sobre un presunto “dumping” en las importaciones de acero por parte de Alemania e Italia (Agence France Presse, Prensa Libre, 30 de octubre de 2017, p. 20). Por otra parte, ello se intensifica con México alrededor del financiamiento de un muro que impida la migración legal a EE. UU. 

Añádase a lo anterior. la “Jihad” islámica representado por ISIS (por sus siglas en inglés Islamic State of Iraq and Siria) que se contrapone a la tradición musulmana pacífica y a Occidente. También el socialismo del S. XXI en Venezuela, Ecuador y Bolivia que ha abierto tensiones con respecto al resto de América Latina y EE.UU., además de la migración forzada de muchos años desde Cuba.

Los beneficios de los últimos años del crecimiento de los países desarrollados han sido desiguales, y franjas enteras de población en el caso de EE.UU. están fuera de un bienestar creciente, dando lugar a proyecciones políticas con énfasis proteccionista, nacionalista. En USA, el 1% de las personas más ricas poseían el 17% del ingreso en 1988. En el último año medido, 2015, se incrementa al 24%. La investigación apunta también a diferencias significativas que se han acentuado respecto al acceso a la educación y a redes de grupos informales que pudieran dar avenidas de ascenso social (Robb, 2017). “Entre 1987 y 2013, el número de multimillonarios por cada 100 millones de adultos en el mundo pasó de 5 a 30 y su participación en la riqueza privada mundial pasó de 0.4 a 1.5% (Piketty, 2014, p. 477). Jeffrey Sachs (2017, p. 13) nos dice que “…en Estados Unidos en los últimos 30 años: el coeficiente de Gini se sitúa en 41.1, el segundo más alto entre las economías de altos ingresos, justo detrás de Israel (en 42.8). Existe en general una preocupación real por la situación de las clases medias. Evidentemente, esta situación se refleja en el plano político y las decisiones de los diferentes estados.

Recientemente el Foro Económico Mundial (WEF por sus siglas en inglés) ha publicado un Informe Global de la Brecha de Género de 2017, que arroja luces sobre la situación anterior, apuntando que esta dimensión estará muy lejos de atenuarse en los próximos años. Un comentario sobre el informe dice que “Hay una notable ausencia de cualquiera de las principales naciones industrializadas del mundo, el llamado G20, dentro del top 10”. Esta situación sugiere que el poder económico no es una condición necesaria para reducir esta desigualdad. Por ejemplo, la brecha detectada al ritmo actual se cerraría en América del Norte dentro de 168 años mientras que en África subsahariana tomaría 102 (WEF, 2017, p. viii). 

Características nacionalistas de los países más poderosos y las migraciones masivas que impulsan situaciones indeseables en países pobres alimentan la inestabilidad. No es posible olvidar que la desigualdad referida anteriormente es la base votante de nuevas administraciones en EE. UU. y Alemania, además de conformar nuevas agrupaciones políticas en otros países de Europa que han demostrado una fuerza electoral desconocida en el pasado. Por otro lado, grupos marginales provenientes del mundo musulmán, América del Sur y Caribe, acentúan esta disparidad, provocando medidas restrictivas en la recepción de migrantes. Añádase a ello que poblaciones refugiadas huyen hacia Europa en forma masiva, provenientes principalmente de países árabes del norte de África y Medio Oriente. Utilizan embarcaciones improvisadas, que claman por apoyos iniciales, desde una situación de total pobreza. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación, FAO (2017, pp. 6 y 12), estima que solo en el año 2015, los migrantes internacionales constituyeron 240 millones de personas. Por otro lado, aquellos que tuvieron que desplazarse por desastres alcanzaron 19 millones y los que se lanzaron a otras tierras, ya sea como desplazados internos o como refugiados, pero ambos como consecuencia de conflictos, alcanzaron 65 millones. Esta situación se agudiza al tomar la decisión EE. UU. (diciembre de 2017), de rechazar los convenios suscritos relacionados con la migración, alegando que dichas políticas en su integralidad deben responder a la administración nacional. A su vez, movimientos nacionalistas en Europa han tenido una resurrección que rechaza estas migraciones.

Distinguíamos entonces las siguientes tendencias en la situación internacional:

(1) Del mundo de la guerra fría a uno militar multipolar. (2) Tendencias hacia el nacionalismo y rechazo de la globalización. (3) Los beneficios de los últimos años del crecimiento de los países desarrollados han sido desiguales, y franjas enteras de población en el caso de EE.UU. están fuera de un bienestar creciente, dando lugar a proyecciones políticas con énfasis proteccionista, nacionalista. Y (4) Características nacionales de los países más poderosos y las migraciones masivas que impulsan situaciones indeseables en países pobres alimentan la inestabilidad.

Para contrastar las tendencias observadas anteriores, hemos hecho una selección de reflexiones derivadas de la Encíclica “Pacem in Terris” elaborada por Juan XXIII en 1963. En un principio, pensamos comentarla, pero su contudencia la estimamos de tal altura, que hemos decidido sencillamente transcribirla para contribuir a arrojar luz en estos momentos históricos. El autor clarifica que no ha añadido ni quitada nada de los párrafos que siguen y que asume solo la responsabilidad de haber seleccionado los párrafos apropiados a la situación descrita anteriormente. He aquí estas reflexiones, sin más adiciones:

“6. Pero una opinión equivocada induce con frecuencia a muchos al error de pensar que las relaciones de los individuos con sus respectivas  comunidades políticas pueden regularse por las mismas leyes que rigen las  fuerzas y los elementos irracionales del universo, siendo así que tales leyes son de otro género y hay que buscarlas  solamente allí donde las ha grabado el Creador de todo, esto es, en la  naturaleza del hombre…

11. Puestos a desarrollar, en primer término, el tema de los derechos del  hombre, observamos que éste tiene un derecho a la existencia, a la integridad corporal ,a los medios necesarios para un decoroso nivel de vida, cuales son, principalmente, el alimento, el vestido, la vivienda, el descanso, la asistencia médica y, finalmente, los servicios indispensables que a cada  uno debe prestar el Estado. De lo cual se sigue que el hombre posee también el  derecho a la seguridad personal en caso de enfermedad, invalidez, viudedad,  vejez, paro y, por último, cualquier otra eventualidad que le prive, sin culpa suya, de los medios necesarios para  su sustento…

25. Ha de respetarse íntegramente también el derecho de cada hombre a conservar  o cambiar su residencia dentro de los límites geográficos del país; más aún, es  necesario que le sea lícito, cuando lo aconsejen justos motivos, emigrar a otros  países y fijar allí su domicilio. El hecho de pertenecer  como ciudadano a una determinada comunidad política no impide en modo alguno ser miembro de la familia humana y ciudadano de la sociedad y convivencia universal, común  a todos los hombres… 

95. En esta materia hay que afirmar claramente que todo cuanto se haga para reprimir  la vitalidad y el desarrollo de tales minorías étnicas viola gravemente los deberes de  la justicia. Violación que resulta mucho más grave aún si esos criminales atentados van dirigidos  al aniquilamiento de la raza… 

105. Por esta causa, no está de más recordar aquí a todos que los exiliados políticos poseen la dignidad propia de la persona y se les deben reconocer los derechos consiguientes, los cuales no han podido perder por haber sido privados de la ciudadanía en su nación respectiva… 

106. Ahora bien, entre los derechos de la persona humana debe contarse también el de que pueda lícitamente cualquiera emigrar a la nación donde espere que podrá atender mejor a sí mismo y a su familia. Por lo cual es un deber de las autoridades públicas admitir a los extranjeros que llegan y, en cuanto  lo permita el verdadero bien de su comunidad, favorecer los propósitos de quienes pretenden incorporarse a ella como nuevos miembros…

112. Por lo cual la justicia, la recta razón y el sentido de la dignidad humana exigen urgentemente que cese ya la carrera de armamentos; que, de un lado y de otro, las naciones que los poseen los reduzcan simultáneamente; que se prohíban las armas atómicas; que, por último, todos los pueblos, en virtud de un acuerdo, lleguen a un  desarme simultáneo, controlado por mutuas y eficaces garantías…

131.En tales circunstancias es evidente que ningún país puede, separado de los otros, atender como es debido a su provecho y alcanzar de manera completa su perfeccionamiento.  Porque la prosperidad o el progreso de cada país son en parte efecto y en parte causa de la prosperidad y del progreso de los demás pueblos… 

145. Deseamos, pues, vehementemente que la Organización de las Naciones Unidas pueda ir acomodando cada vez mejor sus estructuras y medios a la amplitud y nobleza de sus objetivos. ¡Ojalá llegue pronto el tiempo en que esta Organización pueda  garantizar con eficacia los derechos del hombre!, derechos que, por brotar inmediatamente de la dignidad de la persona humana, son universales, inviolables e inmutables…

158. Importa distinguir siempre entre el error y el hombre que lo profesa, aunque se trate de personas que desconocen por entero  la verdad o la conocen sólo a medias en el orden religioso o en el orden de la moral práctica. Porque el hombre que yerra no queda por ello despojado de su condición de hombre, ni automáticamente pierde jamás su dignidad de persona, dignidad que debe ser tenida siempre en cuenta…

163. Por tanto, entre las tareas más graves de los hombres de espíritu generoso hay que incluir, sobre todo, la de establecer un nuevo sistema de relaciones en la sociedad humana, bajo el magisterio y  la égida de la verdad, la justicia, la caridad y la libertad: primero, entre los individuos; en segundo lugar, entre los ciudadanos y sus  respectivos Estados; tercero, entre los Estados entre sí, y, finalmente, entre los individuos, familias, entidades intermedias y Estados particulares, de un lado, y de otro,  la comunidad mundial. Tarea sin duda gloriosa, porque con ella podrá consolidarse la paz verdadera según el orden establecido por Dios.”…

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